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Crónica de un viaje a Londres

El 20 de febrero, 30 alumnos y alumnas del IES Foramontanos, acompañados de 3 profesores, cogimos un autobús con destino al aeropuerto de Bilbao. Íbamos con toda la ilusión del mundo y bastante embutido en las maletas, nos encaminábamos hacia nuestro viaje de fin de curso. ¿El destino? 

Nada más y nada menos que Londres, la capital del Reino Unido.

Tras pasar el control policial, nos compramos las primeras (de muchas) hamburguesas, mientras esperábamos a que nos anunciasen la puerta de embarque. ¡Qué nervios! Algunos ni siquiera habíamos volado en avión. Por fin llegó el momento de embarcar. ¡Qué simpáticas las azafatas! Alguna hasta encontró un DNI que habíamos perdido por el camino. Sin más incidencias aterrizamos y, tras encontrar el autobús que nos llevaría a Londres, lo que no resultó tarea fácil, pusimos rumbo al hotel. No nos dejaban comer ni levantarnos, así que muchos decidimos echar una cabezadita. Otros nos dejamos impresionar por las maravillas londinenses, llegamos a ver hasta tres London Eyes, y eso que solo hay uno. Por fin llegamos al hotel. ¡Menudo lio de fianzas, claves de wifi y habitaciones! Ya era muy tarde cuando nos fuimos a dormir y recargar pilas para el día siguiente. Si hubiésemos sabido el sufrimiento de piernas que nos tenían preparado, nos metíamos otras de recambio en la maleta en lugar de las planchas para el pelo.

 

Comenzamos nuestro primer día en Londres visitando algunos de los lugares más emblemáticos: Covent Garden, Piccadilly Circus, el palacio real con sus soldados, un parque precioso lleno de ardillas y el famoso Big Ben. Ana demostró ser mejor GPS que los que se venden en el MediaMark, David parecía que se había desayunado la guía de Londres de lo bien que nos explicaba todo y María, que se camuflaba entre nosotros, nos resolvía las cuestiones lingüísticas, aunque en general no hacía falta, que no se diga de nuestro nivel de inglés. Los pies nos empezaban a fallar (y eso que somos de Cabuérniga y estamos acostumbrados a andar), Ana y María ponían el modo “hormiguillo” en marcha y no había quien les siguiese el ritmo. Menos mal que llegó el momento del paseo en barco para poder descansar un poco, mientras disfrutábamos de muchos monumentos de Londres. Desembarcamos en la torre de Londres y aunque ya habíamos picado algo antes de subir al barco, todo el mundo sabe que viajar tantas millas en barco da hambre, así que dijimos que de ahí no nos movíamos sin comer. Dicho y hecho, tiempo libre para comer los famosos fish and chips. ¡Qué pesadas las gaviotas! ¿Qué pasará si echamos al aire algunas patatas fritas? ERROR, nos apuntamos en la agenda que no ha sido buena idea para la próxima vez.

 

Por la tarde, los profesores nos llevan a un sitio que dicen que nos va a gustar: Camden Town, un mercadillo de lo más variopinto. Hay para todos los gustos, aunque a algunos lo que más les divierte es el viaje en metro. Transbordo aquí, transbordo allá, ¡Uy!, espera que vamos en dirección contraria. Los profes se quejan del que el metro de Londres no está muy bien indicado, nosotros pensamos que mejor la próxima vez les regalamos un mapa del tamaño de un campo de fútbol, a ver si así se aclaran. En lo que todos estamos de acuerdo es en que la tienda Cyber Dog es lo que más nos ha gustado, menudas extravagancias. Después toca la vuelta andando al hotel, parecemos los zombies de la serie The Walking Dead, madre mía qué cansancio, un poco de piedad por favor. Pero nada, las del hormiguillo no paran hasta llegar al hotel. Ahora toca ducha, cena y descanso, que nos lo hemos ganado.

 

Amanece un nuevo día y nos dicen que hoy no andaremos tanto, pero nos huele a mentira piadosa. Por lo menos el paseo empieza por Oxford Street y con tanta tienda se nos pasa rápido. En un abrir y cerrar de ojos estamos en Hyde Park. Un tentempié  y atravesamos todo el parque en dirección al Museo de la Ciencia. ¡Qué suerte que nos acompañen David y Ana!, así nos enteramos bien de todo lo que hay dentro. Algunos se atreven a probar los simuladores y todos disfrutamos de la visita. Tic, tac, tic, tac…hora de comer y qué mejor que hacerlo en la zona de Harrods para cotillear un poco las tiendas. Tras recobrar las fuerzas, paseíto de vuelta al London Eye, y las profesoras empeñadas en que no es nada, ¿Pero qué han desayunado esta mañana? Al final todo esfuerzo tiene su recompensa y disfrutamos del atardecer londinense desde lo alto de la noria. El viaje dura 30 minutos, tiempo más que suficiente para llenar de fotos nuestros perfiles de Instagram y de paso dar unas lecciones a María y a Ana de cómo posar, porque de física, química, inglés y andar sin descanso sabrán mucho, pero de poses para Instagram, las pobres no tienen ni idea.

 

La vuelta es en metro, no es negociable. Nos cuesta sacar los billetes, pero hoy les daremos a los profesores un aprobado en el metro. Como son majos, les perdonamos que por equivocación nos hagan dar una vuelta extra para volver al hotel. Sabemos que lo hacen por nuestro bien, que hay que bajar un poco tanta hamburguesa, helado y patatas fritas. Ducha, cena, un poco de charla y al sobre, que dicen que mañana andamos menos, pero nosotros no nos fiamos mucho.

 

Tercera mañana, ya parece que llevamos un mes en Londres. Ana ya ni necesita el mapa y nos movemos como Pedro por su casa. Hoy nos toca Trafalgar Square. Nos hacemos amigos de un señor que está intentado hacer un truco de magia y nos subimos corriendo a los leones. Qué pena que un policía nos mande bajar, pero oye, las fotos las conseguimos que es lo que importa. Más tarde nos dejan elegir: compras en Piccadilly o National Gallery. Entre David y María nos queda claro que Van Gogh pintó “una simple silla” y nos da tiempo a repasar las obras más emblemáticas. ¡Qué rato tan agradable! Hora de recargar las pilas con más hamburguesas, que estamos todos enganchados a McDonald’s. Nos toca caminar de nuevo, estos profesores no entienden lo que cansa estar de compras.

 

Vamos a la galería Tate Modern y para ello cruzamos el Milenium Bridge. Muy bonito, sí señor, pero vaya viento que sopla, la pobre María se agarra a algunos alumnos, no sea que vaya a salir despedida y se gane un paseo a nado por el Támesis. Llegamos por fin y vamos a ver una exposición que según María, mola un montón. En fin, para ver subir y bajar tablas del techo, mientras apagan y encienden unas luces y suenan unos truenos de fondo, no hace falta ir a Londres. Menos mal que nosotros siempre sabemos sacar el lado positivo de todo, y decidimos que el Tate Modern es el lugar idóneo para hacer una croqueta humana gigante. Nos sale fenomenal, esto sí que es arte moderno, que no se diga de los de Cabezón.

 

Queremos volver al hotel en autobús pero no se deciden a dejarnos subir, ¿O será que María y Ana tenían muchas ganas de andar y se han compinchado con los conductores? Sea como fuere llegamos andando y cenamos muy pronto, porque esta noche tenemos sorpresa. Cogemos el metro por la noche y, esta vez sí, un 10 a los profesores que nos llevan hasta nuestro destino a la primera. ¿Qué nos tendrán preparado? Nada más y nada menos que un tour de Jack el destripador por la zona en la que cometió sus famosos crímenes, cortesía de Carmen Pando. La oscuridad, el viento y los ruidos nocturnos siguen nuestros pasos, no lo queremos admitir, pero un poco de miedo sí que tenemos. Hoy estamos agotados, vuelta al hotel y a la cama.

 

Ya es nuestro último día y nos toca visitar el British Museum. Nos quedamos alucinados con las momias y la piedra Rosetta, ¿O era la piedra mosqueta? Espera no, ¿La rosa mosqueta? ¡Vaya lio! Después algunos nos quedamos a descubrir otras civilizaciones y otros nos vamos un ratito a Oxford Street para hacer las últimas compras y meternos la última hamburguesa entre pecho y espalda. Pronto llega a buscarnos el autobús y los profes nos tienen preparada una sorpresa: una agenda y un boli, se nota que nos hemos portado muy bien. En el aeropuerto, vivimos emociones fuertes, porque nosotros lo valemos, pero llegamos sanos y salvos a Bilbao. Otro autobús y por fin en casa con los pies doloridos, mucho sueño y miles de recuerdos inolvidables.

 

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Big Ben

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Torre de Londres

Visto 2992 veces Modificado por última vez en Lunes, 06 Marzo 2017 23:04

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